Como si nos hallásemos dentro del hilo narrativo de un convulso ensayo sobre fisica cuántica, esta serie de cuadros busca el impacto visual de los opuestos dentro de un aparente universo desordenado. Más allá del pop, el discurso gráfico fluye lúdicamente olvidando los significados únicos. Aquí cabe todo lo que puede haber entre los límites ficticios del bien y del mal.
Acrílico sobre bastidor, técnica mixta.
Dimensiones: 100X100cm